Por el Dr. Melvin Ruiz Miranda
Master Trainer en P.N.L.
Médico Quiropráctico e Hipnoterapéuta
Imagínese que cosas usted haría si usted pudiese programar su futuro y diseñar el estilo de vida que usted más desea o lograr las cosas que usted siempre ha querido.
¿Si esto fuese posible, lo haría?
Le presentamos una estrategia que ha funcionado para cientos de miles de personas.
Usted puede programar su mente para generar la energía y atraer a su vida las cosas y los logros que usted desea.
Estudios realizados mediante la Programación Neuro Lingüística han demostrado que hay una estrategia que puede programar su mente para realizar los logros deseados. A continuación le voy a describir los pasos generales de cómo hacer esto. Varios estudios de miles de personas exitosas demuestran que parte de su secreto es seguir la estrategia que voy a describir.
Primeramente entiéndase que es un requisito absoluto el escribir lo que usted desea lograr. Este paso es imprescindible y crea en la mente humana la codificación necesaria de percepción de que lo escrito es un hecho o una realidad. He aquí la expresión " Escrito está"., Una vez se haya escrito de una forma correctamente estructurada, las energías síquicas harán todo lo necesario para que esto se realice. Este fenómeno requiere una explicación mucho más amplia que describiremos en un articulo en el futuro. Todos los libros escritos sobre la programación del éxito indican la importancia de escribir. Consígase un"jornal" de paginas en blanco. Póngale el titulo "El Diario de Mi Futuro". En este libro usted hará una descripción detallada y bien estructurada de los logros y su estilo de vida. No se engañe a si mismo, programar su mente no es cuestión de escribir uno párrafos o dos o tres paginas. Si desea hacerlo correctamente, esto le tomará tiempo y posiblemente numerosas paginas escritas.
COMO ESTRUCTURAR LOS LOGROS DESEADOS
Conteste a la pregunta, ¿exactamente que es lo que quiero lograr? Aunque esto parezca algo sencillo, es sorprendente que la mayoría de las personas no saben lo que quieren lograr. Saben lo que no quieren pero no lo que sí quieren. Responden a esta pregunta diciendo lo que no quieren. Por ejemplo muchos responden: "no quiero ser pobre", "no quiero perder a mi familia" o "no quiero ser gordo". Respuestas correctamente estructuradas (que funcionan para el cerebro humano y el inconsciente) son: "soy una persona rica", "tengo una familia amorosa e unida" y "soy una persona delgada de 125 libras".
El exponer lo que no se quiere producirá justamente el mismo resultado:
usted obtendrá lo que no quiere.
Ciertamente, el tener claro lo que no se quiere puede ser un gran motivador. Muchas personas se motivan apartándose de las cosas. El problema surge cuando las personas saben lo que no quieren pero no tienen claro lo que sí quieren. Entonces se mueven en cualquier dirección y quizás lo que logren no es lo que realmente desean. Un ejemplo de esto es cuando una relación de pareja que no funciona deciden apartarse el uno del otro y luego se consiguen a otra persona parecida o peor. Por lo tanto si usted se motiva Apartándose, tenga claro en que dirección se quiere movilizar. ¡Apártese pero con dirección!
Las respuesta a la pregunta "¿qué es lo que quieres", debe ser expuesta:
En forma positiva de lo que quiere y no de lo que no quiere
De forma específica y detallada. El cerebro no funciona con ambigüedades. Especifique cuanto, para cuando, con quien, de que forma y porqué lo quiero lograr. Si por ejemplo, usted le pide a su mente más dinero, luego al caminar por la calle se encuentra un billete en el piso, lo recoge y se lo hecha en el bolsillo, para su mente ahora usted tiene más dinero y ha cumplido con la programación ambigua. Sea específico y su mente le dará lo que usted quiere.
En presente, como si ya lo tuviese. Sea sensorialmente específico. Describa como se siente tener lo que quiere, como suena su propio dialogo interno, que dice la gente de sus logros, como se ve usted ahora que ha logrado esto, que cosas usted ve en su entorno ahora que ha logrado esto. Mientras más especifico sea con sus sentidos mejor codificará la experiencia en su mente.
Una vez usted haya escrito con todo detalle los logros deseados entonces viene la parte de tomar acción. Acción ahora y todos los días. No deje pasar un día sin haber tomado acción. El escribir lo deseado de forma sensorial y el tomar acción convertirá esto en una PASION. Viva como si ya lo hubiese logrado. Mary Kay decía: "actúa tal como si fuese hasta que sea." Usted pensará, actuará, hablará y soñará de los logros deseados hasta lograrlos. "Es casi mágico", "el universo comienza a conspirar a su favor" son algunas de las expresiones de mis estudiantes.
Es triste ver a las personas llegar a una edad avanzada y oír como hubiesen querido hacer esto o aquello. ¿Qué pasó que no lo hicieron? Quizás tenían el deseo y las intenciones, pero nunca tomaron acción. Recuerde: Una decisión sin acción no es una decisión. Si usted decide que quiere lograr algo, escríbalo y tome acción. No se acueste a dormir sin tomar acción. Sea lo que sea, lea un libro, escriba una carta, llene alguna solicitud, haga una llamada, haga algo, ¡tome acción!
Logre agudeza sensorial para determinar si sus acciones le conducen a los logros deseados o si lo apartan de ellos. Sea flexible y si usted nota que sus acciones no lo mueven hacia los logros entonces haga algo diferente. ¡Recuerde que para tener resultados diferentes debemos hacer las cosas diferentes porque si hacemos las cosas de la misma forma obtendremos los mismos resultados! Siga cambiando sus acciones hasta que usted vea se acerca a los logros deseados. Si usted toma acción y no logra lo deseado, entonces aprenda de sus acciones y sea flexible. Asuma una postura de éxito y considere los resultados de sus acciones como una escuela para saber que debe hacer diferente. Se dice que Tomás Edison intentó mas de diez mil experimentos antes de lograr la bombilla eléctrica. El Col. Sanders intentó promover su receta de pollo a más de cien establecimientos antes de lograr un negocio que eventualmente levantó un imperio de tiendas de Pollo Frito Kentucky.
No se de por vencido. Siga tomando acción, pero siempre aprendiendo y modificando. Mantenga siempre una fisiología y sicología de excelencia. Recuerde que el fracaso no existe, solamente existen resultados. Cada acción produce un resultado y eventualmente usted tomará la acción que le producirá los resultados deseados y quizás aún ¡más!
En breve: los pasos para programar su mente son:
Saber lo que quiere de forma positiva y escribirlo con una estructura correcta.
Tomar Acción comenzando ahora y todos los días
Agudeza Sensorial para saber si se está acercando o apartando de los logros deseados
Flexibilidad de Comportamiento para hacer LQSN (Lo Que Sea Necesario) dentro de un marco que sea ecológico para usted y los suyos.
Una fisiología y sicología personal de excelencia. Recuerde que el fracaso no existe solamente resultados. Observe los resultados de sus acciones y ajusted sus acciones de acuerdo a lo aprendido.
"Si crees que puedes o si crees que no puedes de cualquier forma estás en lo correcto"
Henry Ford
El mes que viene le daremos algunas claves de cosas que debe considerar cuando escriba su diario del futuro. Esto le ayudará a estructurar unos logros que sean ecológicos. Esto significa que los resultados serán en armonía con su modelo del mundo (valores, creencias, experiencias, familia etc.) Le daré el secreto para descubrir la Misión de la vida y la formula para una vida congruente e integra.
viernes, 9 de abril de 2010
Magnetismo personal
Lo que puede lograr con magnetismo personal
Antes de desarrollar las cualidades y destrezas de una persona magnética, es importante comprender su importancia y cómo debe ser utilizado. El magnetismo personal le permite:
Reforzar sus relaciones: crea relaciones más cercanas y sólidas con los demás. Quienes le rodean le verán [...]
Hable con emoción e imaginación
Las personas que poseen magnetismo atraen a los demás porque rompen con el lenguaje monótono e insípido, así como con la forma de pensar tradicional. Para aumentar su magnetismo, debe practicar los hábitos mentales que le son naturales a las personas carismáticas. Para ello:
Utilice expresiones coloridas: avive su discurso con un lenguaje memorable, colorido y excéntrico. Para que no pase desapercibido, utilice palabras y expresiones que le den fuerza y poder a lo que usted [...]
Ofrezca ideas innovadoras e introspección
Penetrar el interior, la habilidad de comprender e interpretar los eventos de forma diferente a como lo hacen los demás, es una cualidad magnética. Las personas son atraídas a los que les ayudan a ver más allá de lo obvio en cualquier situación.
Para incrementar la introspección, primero debe aprender a prestar atención a los mensajes que recibe. Busque todas las implicaciones de los eventos que está presenciando, y no se quede con respuestas fáciles de hallar. Profundice e indague más allá de la superficie.
Chris Argyris, psicólogo organizacional, se refiere a esto como un “aprendizaje [...]
Exprese sus sentimientos y pasiones
Las personas que controlan sus emociones rara vez son carismáticas. Si usted desea atraer e inspirar a la gente, tiene que expresar sus emociones sin que esto signifique la pérdida de control. Esta habilidad puede desarrollarse:
Determine cuán emocional es usted: el primer paso es [...]
Estrategias para ser carismático
El carisma no es un don que tienen algunas personas con suerte. Con auto-disciplina y práctica, cualquiera puede adoptar las características y conductas de una persona carismática y magnética.
Algunos consejos para desarrollar el carisma:
Desarrolle su autoconfianza: la auto [...]
Aprenda a crear lazos con las personas
Las personas con magnetismo crean lazos fácilmente con quienes le rodean. Al realizar una venta, crean relaciones con los clientes; al empezar un nuevo empleo, se hacen amigos de sus nuevos compañeros; comienzan fácilmente conversaciones con extraños, etc.
Para crear lazos a corto y largo plazo [...]
Sea apasionado, pero mantenga el control
Para ser magnético en el trabajo, debe demostrar toda la pasión que siente por lo que hace. Si usted cree que su trabajo es aburrido, monótono y común, no podrá ser magnético.
Aborde su trabajo de forma alegre y concéntrese totalmente. Fíjese en los entrenadores deportivos, o en los directores de [...]
Destrezas laborales que aumentan su magnetismo
Para aumentar su magnetismo es necesario ser multidimensional y multifacético. Las personas que poseen conocimientos y experiencia en diversas áreas, normalmente impresionan y asombran a sus colegas.
Combinar habilidades gerenciales con habilidades técnicas es una mezcla poderosa. Hablar varios [...]
El sentido del humor añade magnetismo
La gente quiera estar cerca de personas que le hacen sentir bien, y el humor es una forma de hacer sentir bien. También rompe las barreras que puedan haber entre la gente, ya que la persona que se ríe crea lazos con quien les hizo reír.
En el trabajo el humor ayuda a eliminar tensiones, [...]
Antes de desarrollar las cualidades y destrezas de una persona magnética, es importante comprender su importancia y cómo debe ser utilizado. El magnetismo personal le permite:
Reforzar sus relaciones: crea relaciones más cercanas y sólidas con los demás. Quienes le rodean le verán [...]
Hable con emoción e imaginación
Las personas que poseen magnetismo atraen a los demás porque rompen con el lenguaje monótono e insípido, así como con la forma de pensar tradicional. Para aumentar su magnetismo, debe practicar los hábitos mentales que le son naturales a las personas carismáticas. Para ello:
Utilice expresiones coloridas: avive su discurso con un lenguaje memorable, colorido y excéntrico. Para que no pase desapercibido, utilice palabras y expresiones que le den fuerza y poder a lo que usted [...]
Ofrezca ideas innovadoras e introspección
Penetrar el interior, la habilidad de comprender e interpretar los eventos de forma diferente a como lo hacen los demás, es una cualidad magnética. Las personas son atraídas a los que les ayudan a ver más allá de lo obvio en cualquier situación.
Para incrementar la introspección, primero debe aprender a prestar atención a los mensajes que recibe. Busque todas las implicaciones de los eventos que está presenciando, y no se quede con respuestas fáciles de hallar. Profundice e indague más allá de la superficie.
Chris Argyris, psicólogo organizacional, se refiere a esto como un “aprendizaje [...]
Exprese sus sentimientos y pasiones
Las personas que controlan sus emociones rara vez son carismáticas. Si usted desea atraer e inspirar a la gente, tiene que expresar sus emociones sin que esto signifique la pérdida de control. Esta habilidad puede desarrollarse:
Determine cuán emocional es usted: el primer paso es [...]
Estrategias para ser carismático
El carisma no es un don que tienen algunas personas con suerte. Con auto-disciplina y práctica, cualquiera puede adoptar las características y conductas de una persona carismática y magnética.
Algunos consejos para desarrollar el carisma:
Desarrolle su autoconfianza: la auto [...]
Aprenda a crear lazos con las personas
Las personas con magnetismo crean lazos fácilmente con quienes le rodean. Al realizar una venta, crean relaciones con los clientes; al empezar un nuevo empleo, se hacen amigos de sus nuevos compañeros; comienzan fácilmente conversaciones con extraños, etc.
Para crear lazos a corto y largo plazo [...]
Sea apasionado, pero mantenga el control
Para ser magnético en el trabajo, debe demostrar toda la pasión que siente por lo que hace. Si usted cree que su trabajo es aburrido, monótono y común, no podrá ser magnético.
Aborde su trabajo de forma alegre y concéntrese totalmente. Fíjese en los entrenadores deportivos, o en los directores de [...]
Destrezas laborales que aumentan su magnetismo
Para aumentar su magnetismo es necesario ser multidimensional y multifacético. Las personas que poseen conocimientos y experiencia en diversas áreas, normalmente impresionan y asombran a sus colegas.
Combinar habilidades gerenciales con habilidades técnicas es una mezcla poderosa. Hablar varios [...]
El sentido del humor añade magnetismo
La gente quiera estar cerca de personas que le hacen sentir bien, y el humor es una forma de hacer sentir bien. También rompe las barreras que puedan haber entre la gente, ya que la persona que se ríe crea lazos con quien les hizo reír.
En el trabajo el humor ayuda a eliminar tensiones, [...]
sábado, 27 de marzo de 2010
CONSCIENCIA DEL PRESENTE
*¿Cómo estás en este momento?
Cansado, tenso, relajado, pesado, alegre…
*¿Cómo está tu energía?
Alta, baja, no la experimentas…
*¿Qué otras cosas están sucediendo?
Percibes ruidos, olores, movimientos, sensaciones, diferentes estímulos…
Te invito a transformar tu realidad (que es la de este instante).
*Pon una música que te guste y te alegre y ¡baila!… O simplemente levántate y comienza a saltar, moverte, estirarte, cantar…
¿Cómo estás ahora?
¿Qué pasó con tu energía?
¿Qué percibes de los estímulos internos y externo?
Todo cambió, ¿no es cierto?
Como has comprobado, tu realidad es la de este instante. ¿Has pensado que, en la cultura en que vivimos, el presente es casi inexistente? ¿Una especie de “relleno” muy delgado entre el pasado y el futuro? Tú cargas con las experiencias, errores, problemas, decisiones de lo que sucedió, mientras corres ansioso tratando de planear, adivinar, adelantarte a lo que va a pasar, por si algo terrible pudiera ocurrirle a ti o a los que quieres.
¿Dónde está el presente? Ausente…
La vida está sucediendo ahora, aquí. Es un presente continuo.
No es fácil “ver” lo obvio, ¿verdad? Te fuiste dando cuenta con la respiración, la tonicidad y la actitud, que estás atado a formas que incorporaste cuando eras un niño y de las que nunca tomaste conciencia. Alguien te dice algo que te molesta y te enojas o te sientes una víctima. Se produce un ruido extraño y te sobresaltas o crees que es un ladrón. Escuchas una noticia triste y te deprimes o corres a ayudar. ¿Qué es lo más adecuado en cada momento? No lo sabes… Reaccionas, de acuerdo a tu pasado.
Cuando vives el momento (sin pensar en lo que vendrá ni en lo que hiciste), encuentras la riqueza inherente a la vida misma. Todas las percepciones, soluciones, posibilidades, respuestas, residen en este segundo, en este cruce de cientos de inimaginables líneas de hechos y potencialidades, que tú puedes captar y llevar a la acción. Sólo con atención conciente puedes alcanzar la sabiduría del momento, sin reaccionar.
Tú puedes crecer y desarrollarte hasta el final de tus días, sin importar tus experiencias, tu nivel social, intelectual, o laboral. Tus “errores”, que no existen, todo es aprendizaje. Tú tienes en cada momento, la oportunidad de apoderarte (dar poder) a tu vida, cambiar, crecer. CREAR lo que crees que es lo mejor para ti.
¿Egoísmo, egocentrismo? No. “Es tu responsabilidad”. ¿Quién puede responder por ti? Nadie, sólo tú. Si haces lo que tu corazón te indica, si dejas de cerrarte y quejarte y tomas cada posibilidad que la vida te ofrece, si vives intensamente cada momento, estarás sanando tu pasado y creando un futuro sorprendente.
Te sentirás tan bien, que será un placer estar contigo y, además, estarás ofreciendo un modelo de posibilidad para los que tienes alrededor.
¿Cuál es la clave? “Sé como un niño en tu actitud”. ¿Acaso ellos no están llenos de confianza, energía, alegría, sabiduría, espontaneidad, imaginación, libertad, intuición?
¿Crees que perdiste estas cualidades al generar la estructura (rígida y agobiante) de tu “adultez”, al tomar la vida “seriamente”?. No, tu niño interior sigue vivo y deseoso de ayudarte a abrazar y jugar la vida, brindándote todos sus dones. Sólo necesitas que te conectes con él y que lo contengas con la estructura flexible y responsable que tú construyas… y que se conecte con el amor de tu Espíritu, siempre sano y libre.
¿Cómo hacerlo? Ya tienes los elementos básicos: “Respira, siéntete contenido y sostenido por la vida, ten una actitud positiva, creadora, alegre”.
PARA VIVENCIAR
- Sé conciente de cada momento. Si vives en tu burbuja mental o pendiente de tus cambios anímicos, te estás perdiendo la vida, porque lo que pasó, pasó y lo que viene, no lo conoces. ¿Sabes por qué se le llama “presente”?. Porque es un regalo. Ábrelo y desenvuelve la sabiduría, la abundancia y la alegría que contiene, como bien lo sabe tu niño interior.
- Escucha tu cuerpo. Él te da toda la información que necesitas… y las respuestas. Percibe los mínimos cambios corporales y energéticos, las posturas, los tonos de voz, los gestos, las tensiones, las enfermedades.
- Respira. No te cierres a lo que sucede. Usa la respiración para atravesar cualquier momento difícil o para disfrutar más el placer.
- Registra tu tonicidad. Toma nota de la estructura de tu esqueleto, de la flexibilidad de tu tono muscular, descarga el peso a la Tierra ¡bendita Madre! y déjate sostener por ella.
- Vivencia una actitud centrada y armoniosa. Mira de frente la vida, abre el pecho, pon una sonrisa en tu rostro, extiende tus manos con amor y confianza.
- Percibe tu energía. Si la sientes baja, levántala respirando activamente, moviéndote, bailando, caminando, como te guste más. Y, además, percibe la energía de los demás, de los ambientes, de cada momento, de cada relación. “Tú vives en un mundo de energía”. Fluye con ella, déjate guiar por la vida hacia lo mejor.
¿Para que hacerlo? ¿Estás poniendo en práctica lo que fuiste aprendiendo? ¿Cómo te sientes?, ¿qué cambios registraste?, ¿qué cosas han mejorado este aprendizaje ¿ha transformado la concepción de ti mismo y de tu inserción en la Vida?, ¿qué estás creando a partir de ello? Estas son tus razones para hacerlo.
Alguien dijo: MOMENTO PRESENTE… MOMENTO MARAVILLOSO…
Tenlo en cuenta y siéntelo continuamente, hasta que lo vivencies totalmente y puedas disfrutar en plenitud la vida que te mereces.
“Eres una persona estupenda, valiosa y digna de amor. Aprecia eso en ti mismo. Eres un individuo, un original y, todas esas cosas que hacen de ti algo único, son merecedoras de amor y alabanza”.
Peter McWilliams
Cansado, tenso, relajado, pesado, alegre…
*¿Cómo está tu energía?
Alta, baja, no la experimentas…
*¿Qué otras cosas están sucediendo?
Percibes ruidos, olores, movimientos, sensaciones, diferentes estímulos…
Te invito a transformar tu realidad (que es la de este instante).
*Pon una música que te guste y te alegre y ¡baila!… O simplemente levántate y comienza a saltar, moverte, estirarte, cantar…
¿Cómo estás ahora?
¿Qué pasó con tu energía?
¿Qué percibes de los estímulos internos y externo?
Todo cambió, ¿no es cierto?
Como has comprobado, tu realidad es la de este instante. ¿Has pensado que, en la cultura en que vivimos, el presente es casi inexistente? ¿Una especie de “relleno” muy delgado entre el pasado y el futuro? Tú cargas con las experiencias, errores, problemas, decisiones de lo que sucedió, mientras corres ansioso tratando de planear, adivinar, adelantarte a lo que va a pasar, por si algo terrible pudiera ocurrirle a ti o a los que quieres.
¿Dónde está el presente? Ausente…
La vida está sucediendo ahora, aquí. Es un presente continuo.
No es fácil “ver” lo obvio, ¿verdad? Te fuiste dando cuenta con la respiración, la tonicidad y la actitud, que estás atado a formas que incorporaste cuando eras un niño y de las que nunca tomaste conciencia. Alguien te dice algo que te molesta y te enojas o te sientes una víctima. Se produce un ruido extraño y te sobresaltas o crees que es un ladrón. Escuchas una noticia triste y te deprimes o corres a ayudar. ¿Qué es lo más adecuado en cada momento? No lo sabes… Reaccionas, de acuerdo a tu pasado.
Cuando vives el momento (sin pensar en lo que vendrá ni en lo que hiciste), encuentras la riqueza inherente a la vida misma. Todas las percepciones, soluciones, posibilidades, respuestas, residen en este segundo, en este cruce de cientos de inimaginables líneas de hechos y potencialidades, que tú puedes captar y llevar a la acción. Sólo con atención conciente puedes alcanzar la sabiduría del momento, sin reaccionar.
Tú puedes crecer y desarrollarte hasta el final de tus días, sin importar tus experiencias, tu nivel social, intelectual, o laboral. Tus “errores”, que no existen, todo es aprendizaje. Tú tienes en cada momento, la oportunidad de apoderarte (dar poder) a tu vida, cambiar, crecer. CREAR lo que crees que es lo mejor para ti.
¿Egoísmo, egocentrismo? No. “Es tu responsabilidad”. ¿Quién puede responder por ti? Nadie, sólo tú. Si haces lo que tu corazón te indica, si dejas de cerrarte y quejarte y tomas cada posibilidad que la vida te ofrece, si vives intensamente cada momento, estarás sanando tu pasado y creando un futuro sorprendente.
Te sentirás tan bien, que será un placer estar contigo y, además, estarás ofreciendo un modelo de posibilidad para los que tienes alrededor.
¿Cuál es la clave? “Sé como un niño en tu actitud”. ¿Acaso ellos no están llenos de confianza, energía, alegría, sabiduría, espontaneidad, imaginación, libertad, intuición?
¿Crees que perdiste estas cualidades al generar la estructura (rígida y agobiante) de tu “adultez”, al tomar la vida “seriamente”?. No, tu niño interior sigue vivo y deseoso de ayudarte a abrazar y jugar la vida, brindándote todos sus dones. Sólo necesitas que te conectes con él y que lo contengas con la estructura flexible y responsable que tú construyas… y que se conecte con el amor de tu Espíritu, siempre sano y libre.
¿Cómo hacerlo? Ya tienes los elementos básicos: “Respira, siéntete contenido y sostenido por la vida, ten una actitud positiva, creadora, alegre”.
PARA VIVENCIAR
- Sé conciente de cada momento. Si vives en tu burbuja mental o pendiente de tus cambios anímicos, te estás perdiendo la vida, porque lo que pasó, pasó y lo que viene, no lo conoces. ¿Sabes por qué se le llama “presente”?. Porque es un regalo. Ábrelo y desenvuelve la sabiduría, la abundancia y la alegría que contiene, como bien lo sabe tu niño interior.
- Escucha tu cuerpo. Él te da toda la información que necesitas… y las respuestas. Percibe los mínimos cambios corporales y energéticos, las posturas, los tonos de voz, los gestos, las tensiones, las enfermedades.
- Respira. No te cierres a lo que sucede. Usa la respiración para atravesar cualquier momento difícil o para disfrutar más el placer.
- Registra tu tonicidad. Toma nota de la estructura de tu esqueleto, de la flexibilidad de tu tono muscular, descarga el peso a la Tierra ¡bendita Madre! y déjate sostener por ella.
- Vivencia una actitud centrada y armoniosa. Mira de frente la vida, abre el pecho, pon una sonrisa en tu rostro, extiende tus manos con amor y confianza.
- Percibe tu energía. Si la sientes baja, levántala respirando activamente, moviéndote, bailando, caminando, como te guste más. Y, además, percibe la energía de los demás, de los ambientes, de cada momento, de cada relación. “Tú vives en un mundo de energía”. Fluye con ella, déjate guiar por la vida hacia lo mejor.
¿Para que hacerlo? ¿Estás poniendo en práctica lo que fuiste aprendiendo? ¿Cómo te sientes?, ¿qué cambios registraste?, ¿qué cosas han mejorado este aprendizaje ¿ha transformado la concepción de ti mismo y de tu inserción en la Vida?, ¿qué estás creando a partir de ello? Estas son tus razones para hacerlo.
Alguien dijo: MOMENTO PRESENTE… MOMENTO MARAVILLOSO…
Tenlo en cuenta y siéntelo continuamente, hasta que lo vivencies totalmente y puedas disfrutar en plenitud la vida que te mereces.
“Eres una persona estupenda, valiosa y digna de amor. Aprecia eso en ti mismo. Eres un individuo, un original y, todas esas cosas que hacen de ti algo único, son merecedoras de amor y alabanza”.
Peter McWilliams
sábado, 26 de diciembre de 2009
El cerebro nos engaña: creando creencias firmes II
Me gustaría hablar un poco más de cómo conseguimos montarnos creencias, muchas veces sin ningún fundamento y luego no sabemos/podemos salir de ellas.
En la Universidad de Stanford, el psicólogo Bavelas realizó el siguiente experimento:
Se escogió una muestra de individuos. El experimentador les dijo: Yo ahora leeré cierto número de parejas de cifras de dos en dos; usted deberá decirme si estas cifras concuerdan o no entre ellas.
Todos los participantes insistían en saber que tipo de relación había que buscar, pero el experimentador le explicaba que ese era el objetivo del experimento, descubrir la relación.
Las persona empezaban por ensayo y error a decir que sí había relación o que no. (no decían la relación). Al principio el experimentador declaraba siempre errónea la respuesta del individuo, después si ningún tipo de lógica empezaba a decir que era correcta y continuaba (siempre si ningún criterio) aumentando el número de veces que decía correcto hasta que lo decía siempre.
Al acabar le preguntaba a los individuos que modelo seguía para dar las respuestas y estos respondía de maneras muy variadas, algunas de ellas verdaderamente complicadas y elaboradas. En ese momento se desvelaba el truco, no existía ningún tipo de relación entre las parejas de números.
Y aquí surge lo interesante: la mayoría de personas rechazaban que no existiera la relación lógica que los habían encontrado, tenían una dificultad enorme para abandonar la visión que había construido su propia mente. Algunos llegaban a intentar convencer al experimentador que el equivocado era él.
Esto es para mí una prueba más de varias cosas de cómo funciona nuestra mente:
- La gran necesidad que tenemos de elaborar teorías explicativas para todo.
- Lo fácil que nos resulta encontrar modelos de cómo funcionan las cosas, por extraños e inverosímiles que sean.
- Lo que nos aferramos a nuestras creencia, aunque delante de nuestras narices tengamos la evidencia de que son incorrectas o falsas.
Da que pensar.
¿Cuántas de nuestras creencias no se basan en supuestos erróneos? ¿Somos capaces de cambiar una creencia que no nos sirve o nos aferramos a ella?
Mertxe Pasamontes
En la Universidad de Stanford, el psicólogo Bavelas realizó el siguiente experimento:
Se escogió una muestra de individuos. El experimentador les dijo: Yo ahora leeré cierto número de parejas de cifras de dos en dos; usted deberá decirme si estas cifras concuerdan o no entre ellas.
Todos los participantes insistían en saber que tipo de relación había que buscar, pero el experimentador le explicaba que ese era el objetivo del experimento, descubrir la relación.
Las persona empezaban por ensayo y error a decir que sí había relación o que no. (no decían la relación). Al principio el experimentador declaraba siempre errónea la respuesta del individuo, después si ningún tipo de lógica empezaba a decir que era correcta y continuaba (siempre si ningún criterio) aumentando el número de veces que decía correcto hasta que lo decía siempre.
Al acabar le preguntaba a los individuos que modelo seguía para dar las respuestas y estos respondía de maneras muy variadas, algunas de ellas verdaderamente complicadas y elaboradas. En ese momento se desvelaba el truco, no existía ningún tipo de relación entre las parejas de números.
Y aquí surge lo interesante: la mayoría de personas rechazaban que no existiera la relación lógica que los habían encontrado, tenían una dificultad enorme para abandonar la visión que había construido su propia mente. Algunos llegaban a intentar convencer al experimentador que el equivocado era él.
Esto es para mí una prueba más de varias cosas de cómo funciona nuestra mente:
- La gran necesidad que tenemos de elaborar teorías explicativas para todo.
- Lo fácil que nos resulta encontrar modelos de cómo funcionan las cosas, por extraños e inverosímiles que sean.
- Lo que nos aferramos a nuestras creencia, aunque delante de nuestras narices tengamos la evidencia de que son incorrectas o falsas.
Da que pensar.
¿Cuántas de nuestras creencias no se basan en supuestos erróneos? ¿Somos capaces de cambiar una creencia que no nos sirve o nos aferramos a ella?
Mertxe Pasamontes
El cerebro nos engaña: creando creencias firmes II
Me gustaría hablar un poco más de cómo conseguimos montarnos creencias, muchas veces sin ningún fundamento y luego no sabemos/podemos salir de ellas.
En la Universidad de Stanford, el psicólogo Bavelas realizó el siguiente experimento:
Se escogió una muestra de individuos. El experimentador les dijo: Yo ahora leeré cierto número de parejas de cifras de dos en dos; usted deberá decirme si estas cifras concuerdan o no entre ellas.
Todos los participantes insistían en saber que tipo de relación había que buscar, pero el experimentador le explicaba que ese era el objetivo del experimento, descubrir la relación.
Las persona empezaban por ensayo y error a decir que sí había relación o que no. (no decían la relación). Al principio el experimentador declaraba siempre errónea la respuesta del individuo, después si ningún tipo de lógica empezaba a decir que era correcta y continuaba (siempre si ningún criterio) aumentando el número de veces que decía correcto hasta que lo decía siempre.
Al acabar le preguntaba a los individuos que modelo seguía para dar las respuestas y estos respondía de maneras muy variadas, algunas de ellas verdaderamente complicadas y elaboradas. En ese momento se desvelaba el truco, no existía ningún tipo de relación entre las parejas de números.
Y aquí surge lo interesante: la mayoría de personas rechazaban que no existiera la relación lógica que los habían encontrado, tenían una dificultad enorme para abandonar la visión que había construido su propia mente. Algunos llegaban a intentar convencer al experimentador que el equivocado era él.
Esto es para mí una prueba más de varias cosas de cómo funciona nuestra mente:
- La gran necesidad que tenemos de elaborar teorías explicativas para todo.
- Lo fácil que nos resulta encontrar modelos de cómo funcionan las cosas, por extraños e inverosímiles que sean.
- Lo que nos aferramos a nuestras creencia, aunque delante de nuestras narices tengamos la evidencia de que son incorrectas o falsas.
Da que pensar.
¿Cuántas de nuestras creencias no se basan en supuestos erróneos? ¿Somos capaces de cambiar una creencia que no nos sirve o nos aferramos a ella?
Mertxe Pasamontes
En la Universidad de Stanford, el psicólogo Bavelas realizó el siguiente experimento:
Se escogió una muestra de individuos. El experimentador les dijo: Yo ahora leeré cierto número de parejas de cifras de dos en dos; usted deberá decirme si estas cifras concuerdan o no entre ellas.
Todos los participantes insistían en saber que tipo de relación había que buscar, pero el experimentador le explicaba que ese era el objetivo del experimento, descubrir la relación.
Las persona empezaban por ensayo y error a decir que sí había relación o que no. (no decían la relación). Al principio el experimentador declaraba siempre errónea la respuesta del individuo, después si ningún tipo de lógica empezaba a decir que era correcta y continuaba (siempre si ningún criterio) aumentando el número de veces que decía correcto hasta que lo decía siempre.
Al acabar le preguntaba a los individuos que modelo seguía para dar las respuestas y estos respondía de maneras muy variadas, algunas de ellas verdaderamente complicadas y elaboradas. En ese momento se desvelaba el truco, no existía ningún tipo de relación entre las parejas de números.
Y aquí surge lo interesante: la mayoría de personas rechazaban que no existiera la relación lógica que los habían encontrado, tenían una dificultad enorme para abandonar la visión que había construido su propia mente. Algunos llegaban a intentar convencer al experimentador que el equivocado era él.
Esto es para mí una prueba más de varias cosas de cómo funciona nuestra mente:
- La gran necesidad que tenemos de elaborar teorías explicativas para todo.
- Lo fácil que nos resulta encontrar modelos de cómo funcionan las cosas, por extraños e inverosímiles que sean.
- Lo que nos aferramos a nuestras creencia, aunque delante de nuestras narices tengamos la evidencia de que son incorrectas o falsas.
Da que pensar.
¿Cuántas de nuestras creencias no se basan en supuestos erróneos? ¿Somos capaces de cambiar una creencia que no nos sirve o nos aferramos a ella?
Mertxe Pasamontes
Cambiando tu cerebro III
Hoy voy a explicar algunas teorías más que apoyan lo explicado en post anteriores sobre el modo en que funciona nuestro cerebro y cómo podemos modificarlo con nuestros pensamientos.
Como dicen expertos neurocirujanos como Andrew Newberg y Mark Waldman:
Cuando nos centramos en cuestiones de gran calado, en las grandes preguntas, estamos esforzando a nuestros cerebros para que piensen más allá de la casilla, y esto provoca que la estructura de nuestras neuronas cambie, especialmente nuestros lóbulos frontales, esa parte del cerebro que controla la lógica, la razón, el lenguaje, la conciencia, la compasión.
Crecen nuevos axones, que llegan a nuevas dendritas, las cuales a su vez se comunican de un modo nuevo en nuestro cerebro. Cuando pensamos en grandes preguntas utilizamos nuestros lóbulos frontales y alteramos la función de otras partes de nuestro cerebro.
Cuando introducimos una nueva idea en nuestro cerebro, al principio eso provoca confusión. Puede resultar incómodo. El cerebro no siempre acepta con agrado las nuevas ideas, sobretodo si chocan con antiguas creencias. Después de años alimentando viejas creencia se produce una resistencia a aceptar lo nuevo. Pero si aceptas ese período de una cierta incomodidad estás creando nuevas conexiones neuronales y con ello ampliando tus posibilidades y opciones.
Cuanta más atención prestas a una idea, más se fortalecen por tanto las conexiones neuronales (tal como también nos explica Dispenza), por lo que si prestas atención a las ideas y pensamiento positivos, tu cerebro te recompensará con más capacidad de pensar en positivo.
¿Qué circuitos estás tú reforzando? ¿Prefieres la incomodidad del cambio o la comodidad de lo conocido? ¿Con cual de las dos opciones puedes crecer más?
Mertxe Pasamontes
Como dicen expertos neurocirujanos como Andrew Newberg y Mark Waldman:
Cuando nos centramos en cuestiones de gran calado, en las grandes preguntas, estamos esforzando a nuestros cerebros para que piensen más allá de la casilla, y esto provoca que la estructura de nuestras neuronas cambie, especialmente nuestros lóbulos frontales, esa parte del cerebro que controla la lógica, la razón, el lenguaje, la conciencia, la compasión.
Crecen nuevos axones, que llegan a nuevas dendritas, las cuales a su vez se comunican de un modo nuevo en nuestro cerebro. Cuando pensamos en grandes preguntas utilizamos nuestros lóbulos frontales y alteramos la función de otras partes de nuestro cerebro.
Cuando introducimos una nueva idea en nuestro cerebro, al principio eso provoca confusión. Puede resultar incómodo. El cerebro no siempre acepta con agrado las nuevas ideas, sobretodo si chocan con antiguas creencias. Después de años alimentando viejas creencia se produce una resistencia a aceptar lo nuevo. Pero si aceptas ese período de una cierta incomodidad estás creando nuevas conexiones neuronales y con ello ampliando tus posibilidades y opciones.
Cuanta más atención prestas a una idea, más se fortalecen por tanto las conexiones neuronales (tal como también nos explica Dispenza), por lo que si prestas atención a las ideas y pensamiento positivos, tu cerebro te recompensará con más capacidad de pensar en positivo.
¿Qué circuitos estás tú reforzando? ¿Prefieres la incomodidad del cambio o la comodidad de lo conocido? ¿Con cual de las dos opciones puedes crecer más?
Mertxe Pasamontes
¿Cómo tomar la mejor decisión?
Tomar decisiones no siempre es una asunto fácil. A veces las alternativas son parecidas (aunque no iguales!) y eso dificulta la elección o bien son tan diferentes que escoger entre una y otra puede suponer un cambio radical en los resultados. También depende de la trascendencia que tenga la decisión, no es lo mismo un cambio de empleo o de casa que elegir entre dos platos del menú.
Y por supuesto el número de opciones es determinante, cuantas más alternativas hay en juego, más variables tiene que procesar nuestro cerebro y más problemas tiene para tomar la decisión (a partir de 6 ó 7 datos podemos empezar a colapsarnos).
Por eso voy a proponerte dos métodos y tú elige el que más te guste o más se adecue a tu manera de ser (o ninguno, son sugerencias, no una obligación!):
Método racional (cerebro izquierdo)
- Haz una lista con los pros y contras de cada una de las opciones.
- Asigna un valor a cada opción de la lista.
- Trata de dejar las opciones reducidas a las dos que te parece que son más importantes o irrenunciables.
- Y aquí un poquito de “emoción”. Cuando tengas las dos, déjate sentir cuál te gusta realmente más.
(un pequeño truco, si no te ves capaz de decidir, tira una moneda al aire. Si sale lo que realmente te apetece hacer, te pondrás contento. Si sale lo opuesto, te sentirás contrariado).
Método emocional (cerebro derecho)
Este puede ser realizado por si solo, o como segunda parte del racional, si te gusta asegurar .
El modo de hacerlo es el siguiente:
- Ponte de pie e imagina que delante de ti hay dos líneas (te recomiendo hacerlo cuando tengas dos alternativas).
- En una linea sitúa una de las decisiones. Camina un par de pasos e imagina que ha pasado un año desde cuando la tomaste. Observa qué ves, que oyes y cómo te sientes. Avanza un poco más y repite el proceso como si hubieran pasado cinco años.
- Haz lo mismo con la otra opción.
Si todavía te queda alguna duda que no lo creo, repite el proceso y métete más en la situación.
En cualquier caso, te remito a las palabras de Xavier Claramunt, creador de un proyecto hotelero en el espacio para el 2012:
Y por supuesto el número de opciones es determinante, cuantas más alternativas hay en juego, más variables tiene que procesar nuestro cerebro y más problemas tiene para tomar la decisión (a partir de 6 ó 7 datos podemos empezar a colapsarnos).
Por eso voy a proponerte dos métodos y tú elige el que más te guste o más se adecue a tu manera de ser (o ninguno, son sugerencias, no una obligación!):
Método racional (cerebro izquierdo)
- Haz una lista con los pros y contras de cada una de las opciones.
- Asigna un valor a cada opción de la lista.
- Trata de dejar las opciones reducidas a las dos que te parece que son más importantes o irrenunciables.
- Y aquí un poquito de “emoción”. Cuando tengas las dos, déjate sentir cuál te gusta realmente más.
(un pequeño truco, si no te ves capaz de decidir, tira una moneda al aire. Si sale lo que realmente te apetece hacer, te pondrás contento. Si sale lo opuesto, te sentirás contrariado).
Método emocional (cerebro derecho)
Este puede ser realizado por si solo, o como segunda parte del racional, si te gusta asegurar .
El modo de hacerlo es el siguiente:
- Ponte de pie e imagina que delante de ti hay dos líneas (te recomiendo hacerlo cuando tengas dos alternativas).
- En una linea sitúa una de las decisiones. Camina un par de pasos e imagina que ha pasado un año desde cuando la tomaste. Observa qué ves, que oyes y cómo te sientes. Avanza un poco más y repite el proceso como si hubieran pasado cinco años.
- Haz lo mismo con la otra opción.
Si todavía te queda alguna duda que no lo creo, repite el proceso y métete más en la situación.
En cualquier caso, te remito a las palabras de Xavier Claramunt, creador de un proyecto hotelero en el espacio para el 2012:
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