Henry David Thoreau (12 de julio de 1817 - 6 de mayo de 1862). Escritor y filósofo anarquista estadounidense famoso por Walden y su tratado La desobediencia civil.
•"Lee los buenos libros primero, lo más seguro es que no alcances a leerlos todos."
•"Creo que deberíamos ser hombres primero y ciudadanos después."
•"Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir."
•"El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz."
•"El mundo no es sino un lienzo para nuestra imaginación."
•"Es más deseable cultivar el respeto al bien que el respeto a la ley."
•"Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida...para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido."
•"Hacen falta dos para decir la verdad; uno que hable y otro que escuche."
•"Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza."
•"La mayoría de los lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida no sólo no son indispensables, sino que resultan un obstáculo evidente para la elevación espiritual de la humanidad."
•"La mayor parte de los hombres, incluso en este país relativamente libre, se afanan tanto en innecesarios artificios y labores absurdamente mediocres, que no les queda tiempo para recoger los mejores frutos de la vida."
•"Las cosas no cambian; cambiamos nosotros."
•"Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica su destino."
•"No hay peor olor que el que despide la bondad corrompida."
•"Nuestra vida siempre es malgastada por el detalle... simplificar, simplificar."
•"Si la naturaleza es nuestra madre, entonces Dios es nuestro padre."
•"Si no logras convencer a una persona de lo malo que está haciendo, procura hacer entonces lo bueno. La gente cree sólo lo que ve."
•"Se podría definir el cielo como el lugar que los hombres evitan."
•"Un cielo sin nubes es una pradera sin flores, un mar sin velas."
•"Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad."
•“El hombre es rico en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir.”
•“Mis pensamientos asesinan al Estado.“
•“Deseo por igual ser un buen vecino y un mal ciudadano.”
Tomadas de Wikiquote
martes, 13 de abril de 2010
ARISTOTELES
La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.
El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
La esperanza es el sueño del hombre despierto.
No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.
Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.
Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.
Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.
Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.
La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.
No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.
Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud. Ellos se desean mutuamente el bien en el mismo sentido.
El amigo de todo el mundo no es un amigo.
Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella.
Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.
El hombre solitario es una bestia o un dios.
El amor sólo se da entre personas virtuosas
Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.
La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.
El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.
Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.
Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos.
No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
En las adversidades sale a la luz la virtud.
El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.
El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.
Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.
Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.
Tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes.
Saber es acordarse.
El que posee las nociones más exactas sobre las causas de las cosas y es capaz de dar perfecta cuenta de ellas en su enseñanza, es más sabio que todos los demás en cualquier otra ciencia.
Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.
La única verdad es la realidad.
Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.
Así como los ojos de los murciélagos se ofuscan a la luz del día, de la misma manera a la inteligencia de nuestra alma la ofuscan las cosas evidentes.
Sólo hay una fuerza motriz: el deseo.
Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.
La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.
La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.
Los dialécticos y los sofistas, en sus disquisiciones, se revisten de la apariencia de filósofos.
Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.
La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia.
Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.
En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.
El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
Si fue Aristóteles nada más y nada menos el que las dijo, pero seguro que en alguna estás en desacuerdo. O al menos tenés otra que sea más cercana a tu pensamiento.
El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
La esperanza es el sueño del hombre despierto.
No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.
Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.
Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.
Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.
Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.
La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.
No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.
Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud. Ellos se desean mutuamente el bien en el mismo sentido.
El amigo de todo el mundo no es un amigo.
Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella.
Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.
El hombre solitario es una bestia o un dios.
El amor sólo se da entre personas virtuosas
Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.
La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.
El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.
Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.
Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos.
No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
En las adversidades sale a la luz la virtud.
El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.
El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.
Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.
Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.
Tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes.
Saber es acordarse.
El que posee las nociones más exactas sobre las causas de las cosas y es capaz de dar perfecta cuenta de ellas en su enseñanza, es más sabio que todos los demás en cualquier otra ciencia.
Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.
La única verdad es la realidad.
Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.
Así como los ojos de los murciélagos se ofuscan a la luz del día, de la misma manera a la inteligencia de nuestra alma la ofuscan las cosas evidentes.
Sólo hay una fuerza motriz: el deseo.
Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.
La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.
La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.
Los dialécticos y los sofistas, en sus disquisiciones, se revisten de la apariencia de filósofos.
Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.
La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia.
Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.
En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.
El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
Si fue Aristóteles nada más y nada menos el que las dijo, pero seguro que en alguna estás en desacuerdo. O al menos tenés otra que sea más cercana a tu pensamiento.
La casa de las bellas durmientes
Uno de los más bellos relatos que conozco se titula “La casa de las bellas durmientes” y fue escrito por el japonés Yasunari Kawabata.
En él se nos habla de una casa secreta, suerte de monasterio sexual o claustro de la fantasía, donde ancianos clientes van a pasar la noche con jóvenes narcotizadas. Estos hombres en decadencia no acuden a la casa en busca de sexo, sino para caldearse con la cercanía de esos bellos cuerpos desvanecidos… El sueño profundo y artificial en el que están sumidas sus compañeros de lecho, garantiza la discreción y pone a salvo a los clientes del ridículo que sentirían, tal vez, al sentirse observados por ellas en sus infructuosos escarceos. Ellos juegan un rato con esos apacibles contornos femeninos y luego se duermen, apoyados por somníferos que forman parte, también, de los servicios de la casa…
Un viejo proverbio dice que una persona te ama no cuando quiere acostarse contigo, sino cuando quiere dormir contigo.
Como dice Eguchi, el protagonista de “La casa de las bellas durmientes“, en determinados momentos todo el amor se puede trasmitir con calor y contacto físico. No es necesario nada mas…
El experimento más famoso acerca de la necesidad que tenemos de calor y contacto físico lo realizó Harry Harlow en la Universidad de Wisconsin, en los años cincuenta.
Él sabia que mucha gente opina que el apego que sienten los bebes por su madre se suele explicar por el hecho de que esta satisface su necesidad de alimento. Pero Harlow opinaba que la razón principal era otra. Así que ideo un ingenioso experimento confeccionando dos madres sustitutivas para bebes monos. Una de ellas, “la madre de trapo”, resultaba suave al tacto e irradiaba calor. La otra madre era similar en todo (por ejemplo, ambas tenían mamas), pero estaba hecha de malla de alambre y no producía el gusto por el contacto.
En sus investigaciones, Harlow descubrió que la inmensa mayoría de los monos preferían a la mama de trapo. Como promedio, pasaban dieciocho horas al día abrazándose a ella.
Pero la verdadera sorpresa consistía en que los resultados fueron casi iguales para el grupo que solo podía conseguir leche de la madre de alambre: también ellos pasaban la mayor parte del día pegados a la madre de trapo.
Los bebes monos no aman por estar hambrientos sino que, mas bien, están hambrientos de amor.
Se cuenta en la Biblia la historia del anciano rey desfalleciente a quien, para devolverlo a la vida, hacían dormir con una muchacha núbil… Y se cuenta así: “Era ya viejo el rey David, entrado en años, y por mas que le cubrían de ropas no podía entrar en calor. Dijéronle entonces sus servidores: “que busquen para mi señor , el rey, una joven virgen que le cuide y le sirva; durmiendo en su seno, el rey, mi señor, entrara en calor”. Buscaron por toda la tierra de Isrel una joven hermosa, y hallaron a Abisaq, sunamita, y la trajeron el rey. Era esta joven muy hermosa, y cuidaba al rey y le servía, pero el rey no la conoció“.
Lo dicho: que a partir de determinada edad volvemos a ser como niños y buscamos, sobre todo, el calor y el contacto físico.
O quizás nunca dejamos de ser niños y buscar eso. Pero disimulamos.
Los cuadros son de Pierre Bonnard, un pintor francés amigo de lo cotidiano. Pintaba a menudo mujeres en actitudes (dormir, asearse, peinarse,…) a las que solo él y unos pocos más sabían encontrar el erotismo. Dicen que todo esto lo aprendió del arte japonés.
Fuentes.
http://www.elhabitatdelunicornio.net
http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Bonnard
En él se nos habla de una casa secreta, suerte de monasterio sexual o claustro de la fantasía, donde ancianos clientes van a pasar la noche con jóvenes narcotizadas. Estos hombres en decadencia no acuden a la casa en busca de sexo, sino para caldearse con la cercanía de esos bellos cuerpos desvanecidos… El sueño profundo y artificial en el que están sumidas sus compañeros de lecho, garantiza la discreción y pone a salvo a los clientes del ridículo que sentirían, tal vez, al sentirse observados por ellas en sus infructuosos escarceos. Ellos juegan un rato con esos apacibles contornos femeninos y luego se duermen, apoyados por somníferos que forman parte, también, de los servicios de la casa…
Un viejo proverbio dice que una persona te ama no cuando quiere acostarse contigo, sino cuando quiere dormir contigo.
Como dice Eguchi, el protagonista de “La casa de las bellas durmientes“, en determinados momentos todo el amor se puede trasmitir con calor y contacto físico. No es necesario nada mas…
El experimento más famoso acerca de la necesidad que tenemos de calor y contacto físico lo realizó Harry Harlow en la Universidad de Wisconsin, en los años cincuenta.
Él sabia que mucha gente opina que el apego que sienten los bebes por su madre se suele explicar por el hecho de que esta satisface su necesidad de alimento. Pero Harlow opinaba que la razón principal era otra. Así que ideo un ingenioso experimento confeccionando dos madres sustitutivas para bebes monos. Una de ellas, “la madre de trapo”, resultaba suave al tacto e irradiaba calor. La otra madre era similar en todo (por ejemplo, ambas tenían mamas), pero estaba hecha de malla de alambre y no producía el gusto por el contacto.
En sus investigaciones, Harlow descubrió que la inmensa mayoría de los monos preferían a la mama de trapo. Como promedio, pasaban dieciocho horas al día abrazándose a ella.
Pero la verdadera sorpresa consistía en que los resultados fueron casi iguales para el grupo que solo podía conseguir leche de la madre de alambre: también ellos pasaban la mayor parte del día pegados a la madre de trapo.
Los bebes monos no aman por estar hambrientos sino que, mas bien, están hambrientos de amor.
Se cuenta en la Biblia la historia del anciano rey desfalleciente a quien, para devolverlo a la vida, hacían dormir con una muchacha núbil… Y se cuenta así: “Era ya viejo el rey David, entrado en años, y por mas que le cubrían de ropas no podía entrar en calor. Dijéronle entonces sus servidores: “que busquen para mi señor , el rey, una joven virgen que le cuide y le sirva; durmiendo en su seno, el rey, mi señor, entrara en calor”. Buscaron por toda la tierra de Isrel una joven hermosa, y hallaron a Abisaq, sunamita, y la trajeron el rey. Era esta joven muy hermosa, y cuidaba al rey y le servía, pero el rey no la conoció“.
Lo dicho: que a partir de determinada edad volvemos a ser como niños y buscamos, sobre todo, el calor y el contacto físico.
O quizás nunca dejamos de ser niños y buscar eso. Pero disimulamos.
Los cuadros son de Pierre Bonnard, un pintor francés amigo de lo cotidiano. Pintaba a menudo mujeres en actitudes (dormir, asearse, peinarse,…) a las que solo él y unos pocos más sabían encontrar el erotismo. Dicen que todo esto lo aprendió del arte japonés.
Fuentes.
http://www.elhabitatdelunicornio.net
http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Bonnard
lunes, 12 de abril de 2010
El Ho’Oponopono y sus palabras gatillo
A mis queridos lectores seguidores del Ho’Oponopono quiero compartirles lo siguiente, algo de lo que no había hablado.
Cuando realizamos la oración del Ho’Oponopono (Lo siento, te amo, gracias) podemos usar “palabras gatillo”, las cuales se pueden repetir a la par con la oración o usar sólo la palabra “gatillo”. Mi amiga Dayana me envió este resumen de lo que significan estas expresiones y para qué se usa cada una de ellas. La más conocida, que seguramente muchos de ustedes la habrán visto ya -los que ya han investigado más sobre el tema-, es “gotas de rocío”.
Ho’Oponopono, palabras gatillo:
Gotas de Rocio: Es de origen alquimico. Los alquimistas recogían las gotas de rocio el dia de San Pedro para sus trabajos alquimicos, que como sabeis es el trabajo de la busqueda del oro. ¡Nuestro Oro! ¿Por qué se utiliza tanto esta palabra gatillo? Lo ignoro, pero si sé que es muy efectiva.
Llave de luz: Para desidentificarme entre la pasión y la razón. Creas un espacio de luz donde no existe controversia.
Fuente Perfecta: Sirve para el borrado de creencias
Azul indigo Budico Blanco: Sirve terapeuticamente en casos de mejoras de salud
Llovizna: Dinero, provisión , suministro
Azul Hielo: Muy eficaz para el dolor
Punto 0: Inspiración Infinito
Papel para moscas: Sirve para problemas de pareja
Hawai: Respiración, agua, divinidad
Yo tomo la pildora del silencio: Muy buena para problemas de pareja o cuando se tiene algun problema con personas del sexo opuesto.
Con base en esta lista puedes elegir tu palabra gatillo y como dije arriba, usarla combinada con la oración del Ho’Oponopono o usarla sola después de repetir la oración principal.
Por ejemplo:
“Lo siento, te amo, gracias
Llave de la luz
Llave de la luz
Llave de la luz
Llave de la luz
Llave de la luz
…”
Sigues repitiendo Llave de la luz las veces que quieras y puedes también mezclar la oración con la palabra gatillo, por ejemplo:
“Lo siento, te amo, gracias
Llovizna, llovizna
Lo siento, te amo, gracias
Llovizna, llovizna
Cuando realizamos la oración del Ho’Oponopono (Lo siento, te amo, gracias) podemos usar “palabras gatillo”, las cuales se pueden repetir a la par con la oración o usar sólo la palabra “gatillo”. Mi amiga Dayana me envió este resumen de lo que significan estas expresiones y para qué se usa cada una de ellas. La más conocida, que seguramente muchos de ustedes la habrán visto ya -los que ya han investigado más sobre el tema-, es “gotas de rocío”.
Ho’Oponopono, palabras gatillo:
Gotas de Rocio: Es de origen alquimico. Los alquimistas recogían las gotas de rocio el dia de San Pedro para sus trabajos alquimicos, que como sabeis es el trabajo de la busqueda del oro. ¡Nuestro Oro! ¿Por qué se utiliza tanto esta palabra gatillo? Lo ignoro, pero si sé que es muy efectiva.
Llave de luz: Para desidentificarme entre la pasión y la razón. Creas un espacio de luz donde no existe controversia.
Fuente Perfecta: Sirve para el borrado de creencias
Azul indigo Budico Blanco: Sirve terapeuticamente en casos de mejoras de salud
Llovizna: Dinero, provisión , suministro
Azul Hielo: Muy eficaz para el dolor
Punto 0: Inspiración Infinito
Papel para moscas: Sirve para problemas de pareja
Hawai: Respiración, agua, divinidad
Yo tomo la pildora del silencio: Muy buena para problemas de pareja o cuando se tiene algun problema con personas del sexo opuesto.
Con base en esta lista puedes elegir tu palabra gatillo y como dije arriba, usarla combinada con la oración del Ho’Oponopono o usarla sola después de repetir la oración principal.
Por ejemplo:
“Lo siento, te amo, gracias
Llave de la luz
Llave de la luz
Llave de la luz
Llave de la luz
Llave de la luz
…”
Sigues repitiendo Llave de la luz las veces que quieras y puedes también mezclar la oración con la palabra gatillo, por ejemplo:
“Lo siento, te amo, gracias
Llovizna, llovizna
Lo siento, te amo, gracias
Llovizna, llovizna
La misión del dinero y de toda la energía: fluir
Dar y recibir son partes fundamentales de la dinámica de la vida, del fluir, del equilibrio, del perfecto balance del universo y además este mecanismo cumple un papen clave en la Ley de la Atracción.
La palabra clave es fluir, permitir el flujo de dinero, no cortar el flujo de abundancia en general. Cuando algo llega a tí sin esfuerzo (hablo de lo que se recibe sin esfuerzo porque jamás rechazamos aquello que recibimos cuando no esforzamos justamente porque estamos preparados para recibirlo) quiere decir que ese algo es tuyo, te pertenece y recorrió un camino para llegar a tí. Cuando lo rechazas estás impidiendo que ese algo cumpla una misión que no es otra que la de pertetuar ese flujo de energía que va y viene, ese intercambio del cual todos somos partícipes y que nos beneficia a todos.
¿Además qué mensaje le envías al universo? : “No gracias, no quiero ese dinero, no lo necesito, no me envíes más, no lo valoro, no lo merezco”
¿Comprendes?
Lo mismo sucede con los elogios. Cuando te elogien y te digan algo hermoso recíbelo con amor y agradecimiento, permite que ese flujo, ese intercambio de energía siga su curso, no lo cortes, sé un canal abierto a recibir y verás como poco a poco eso que recibes se va multiplicando.
Hay una frase muy común que dice “es mejor dar que recibir”. Estoy de acuerdo en que dar es maravilloso, es una sensación sanadora, liberadora y además gratificante como pocas… y además… ¿en realidad es mejor dar que recibir? ¿O es también muy rico recibir? Quizás son sensaciones muy similares y sea tan lindo y gratificante dar como recibir.
Para quienes llegan aquí sin leer mi boletín, les quiero contar que esta reflexión surgió a partir de un anécdota sobre una mesera que rechazó una propina que le quise dar por haber guardado mi celular el cual lo había dejado olvidado en el restaurante. La propina quedó en el lugar, sólo que no en manos de aquella mesera. Es una pena, realmente, cuando entiendes este mecanismo y las bondades de saber dar y recibir con igual alegría sientes energéticamente como efectivamente se corta un flujo cuando hay un rechazo de algo que se brinda con amor y entrega.
Cuando te permites recibir y lo haces con LIBERTAD, estás enfocando tu energía en el acto de recibir… ¿y de qué se trata la Ley de la Atracción? ¡De Recibir! De estar abiertos a recibir, de permitirnos ser canales abiertos al recibir.
Tips:
-Cuando alguien quiera pagar la cuenta, ¡acepta con gusto! Si quedas con una sensación de “deuda” entonces busca la manera de retribuir en otra ocasión ese lindo gesto. Además aprende a recibir sin culpa, esa sensación de “deuda” es posible que te quede la primera vez o la segunda, poco a poco aprenderás a recibir con amor y verás que la vida SIEMPRE te dará la oportunidad de devolver.
-Cuando alguien te elogie, agradécele con el alma y siente el efecto sanador de ese elogio.
-Cuando te ofrezcan ayuda acéptala!
¡Todo esto es intercambio puro de energía!
¿Qué otras cositas se te ocurren para permitir el flujo del dar y recibir?
La palabra clave es fluir, permitir el flujo de dinero, no cortar el flujo de abundancia en general. Cuando algo llega a tí sin esfuerzo (hablo de lo que se recibe sin esfuerzo porque jamás rechazamos aquello que recibimos cuando no esforzamos justamente porque estamos preparados para recibirlo) quiere decir que ese algo es tuyo, te pertenece y recorrió un camino para llegar a tí. Cuando lo rechazas estás impidiendo que ese algo cumpla una misión que no es otra que la de pertetuar ese flujo de energía que va y viene, ese intercambio del cual todos somos partícipes y que nos beneficia a todos.
¿Además qué mensaje le envías al universo? : “No gracias, no quiero ese dinero, no lo necesito, no me envíes más, no lo valoro, no lo merezco”
¿Comprendes?
Lo mismo sucede con los elogios. Cuando te elogien y te digan algo hermoso recíbelo con amor y agradecimiento, permite que ese flujo, ese intercambio de energía siga su curso, no lo cortes, sé un canal abierto a recibir y verás como poco a poco eso que recibes se va multiplicando.
Hay una frase muy común que dice “es mejor dar que recibir”. Estoy de acuerdo en que dar es maravilloso, es una sensación sanadora, liberadora y además gratificante como pocas… y además… ¿en realidad es mejor dar que recibir? ¿O es también muy rico recibir? Quizás son sensaciones muy similares y sea tan lindo y gratificante dar como recibir.
Para quienes llegan aquí sin leer mi boletín, les quiero contar que esta reflexión surgió a partir de un anécdota sobre una mesera que rechazó una propina que le quise dar por haber guardado mi celular el cual lo había dejado olvidado en el restaurante. La propina quedó en el lugar, sólo que no en manos de aquella mesera. Es una pena, realmente, cuando entiendes este mecanismo y las bondades de saber dar y recibir con igual alegría sientes energéticamente como efectivamente se corta un flujo cuando hay un rechazo de algo que se brinda con amor y entrega.
Cuando te permites recibir y lo haces con LIBERTAD, estás enfocando tu energía en el acto de recibir… ¿y de qué se trata la Ley de la Atracción? ¡De Recibir! De estar abiertos a recibir, de permitirnos ser canales abiertos al recibir.
Tips:
-Cuando alguien quiera pagar la cuenta, ¡acepta con gusto! Si quedas con una sensación de “deuda” entonces busca la manera de retribuir en otra ocasión ese lindo gesto. Además aprende a recibir sin culpa, esa sensación de “deuda” es posible que te quede la primera vez o la segunda, poco a poco aprenderás a recibir con amor y verás que la vida SIEMPRE te dará la oportunidad de devolver.
-Cuando alguien te elogie, agradécele con el alma y siente el efecto sanador de ese elogio.
-Cuando te ofrezcan ayuda acéptala!
¡Todo esto es intercambio puro de energía!
¿Qué otras cositas se te ocurren para permitir el flujo del dar y recibir?
domingo, 11 de abril de 2010
Las personas sin recursos confían más en Dios que las personas con dinero
La mayoría de los norteamericanos cree que Dios se ocupa de su bienestar y que está directamente implicado en sus asuntos personales, señalan los resultados de una investigación realizada por la Universidad de Toronto. Por otro lado, el presente estudio, en el que participaron más de 1.720 personas, ha revelado que hay una relación entre la fe en la intervención divina en lo cotidiano y el estatus socioeconómico de la gente: los pobres suelen creer más que los ricos en que Dios les ayuda y protege. Según los investigadores, conocer el contenido de las creencias religiosas es importante desde un punto de vista sociológico. Por Yaiza Martínez.
Fuente: Everystockphoto. La mayoría de los norteamericanos cree que Dios se ocupa de su bienestar y que está directamente implicado en sus asuntos personales, señalan los resultados de una investigación realizada por la Universidad de Toronto, en Canadá.
Según un comunicado emitido por dicha universidad, en el presente estudio se utilizaron datos de dos encuestas nacionales recientes para analizar las diferencias en las creencias sobre Dios y la influencia de éste en la vida cotidiana.
Estas encuestas fueron The Baylor Religion Survey (BRS) de 2005, a la que respondieron un total de 1.721 personas, y la Bureau of the Census Current Population Survey de 2007, a partir de la que el autor del estudio, el psicólogo de la Universidad de Toronto, Scott Schieman, tomó información sobre el sexo, la raza, la región, la edad y la educación de los encuestados.
La fe en porcentajes
En un artículo, publicado por Schieman, en la revista especializada Sociology of Religion, se explica que las diferencias en la forma de entender la influencia de Dios en la vida diaria fueron consideradas en todos los niveles socioeconómicos y de compromiso religioso, dentro de la muestra de población analizada.
El análisis de todos los datos permitió establecer los patrones de relación entre las creencias religiosas y ciertas características determinadas, como la educación o el nivel de ingresos de estos individuos.
Algunas de las informaciones que arrojó el estudio fueron las siguientes: en general, la mayoría de la gente cree que Dios influye mucho en los hechos y los resultados de sus vidas.
Más concretamente, el 82% de las personas encuestadas afirmó depender de Dios como medio de ayuda y guía para tomar decisiones.
Por otro lado, el 71% de los encuestados dijo creer que las cosas malas o buenas que les habían ocurrido eran, simplemente, parte de los planes que Dios tenía para ellos; y el 61% afirmó creer que Dios había determinado la dirección y el curso de sus vidas.
El 32% de los encuestados, por último, estuvo de acuerdo con la siguiente afirmación: “no tiene sentido hacer muchos planes porque, en última instancia, mi destino está en manos de Dios”.
Más fe en las clases sociales más bajas
Schieman señala que, en general, el nivel socioeconómico y el nivel cultural pudieron relacionarse negativamente con las creencias de control e implicación divina en la vida cotidiana, salvo en el caso de las personas que afirmaron tener un compromiso religioso, es decir, estar más implicadas en sus religiones respectivas.
Según el investigador, se suele pensar que las personas que pertenecen a clases sociales más altas tienden más a rechazar la idea de intervención divina en sus vidas, pero el análisis de los datos demuestra que esto es cierto sólo en el caso de aquellas personas que no siguen una vida religiosa.
La gente religiosa que sí participa de los rituales y de las costumbres de su propia religión presenta el mismo nivel de fe en la intervención cotidiana de Dios, independientemente de la clase social a la que pertenezcan.
Por el contrario, los individuos que pertenecen a clases sociales bajas tienden a manifestar niveles más altos de creencia en la implicación y control divinos en sus vidas, incluso cuando estos individuos presentan bajos niveles de participación en los rituales religiosos.
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Los patrones encontrados en este estudio coincidieron, en general, con la idea previa de que los grupos con bajos niveles económicos tienden a mantener creencias religiosas más ortodoxas que los individuos de alto nivel socioeconómico.
Schieman afirma que con la presente investigación se ha extendido el análisis social al análisis de los modos con que las personas de diferentes estratos sociales contemplan la influencia de Dios en sus vidas cotidianas.
Dada la presencia de Dios en la cultura americana actual, especialmente en algunas áreas del discurso político, el psicólogo cree que resulta cada vez más importante comprender cómo perciben los ciudadanos la influencia divina, así como documentar, describir e interpretar dicha percepción.
La fe en Dios sigue estando extendida y siendo muy influyente en la sociedad americana contemporánea. Sin embargo, poco se sabe sobre los contenidos de las creencias religiosas de la población y las formas en que éstas de distribuyen en los diversos estamentos sociales, señala el psicólogo.
También control personal
Éste no es el primer estudio que Schieman realiza sobre la religión y ciertas condiciones humanas. En una investigación anterior, el psicólogo estableció una relación entre el nivel de compromiso con los rituales religiosos –como la oración o la asistencia a servicios religiosos- con el sentido de control personal sobre hechos que acontecen en la vida cotidiana.
Entonces, una encuesta realizada a 1.800 personas, reveló que aquellas personas que creían en Dios pero que no eran muy devotas informaban de un sentimiento bajo de control personal sobre sus vidas.
Por el contrario, aquellos individuos que creían que Dios influía en sus vidas cotidianas, y que estaban comprometidos con los rituales de sus religiones, se sentían más capaces de ejercer control sobre sus propias vidas.
Para Schieman, estos resultados resultan especialmente importantes dada la situación económica actual, en que mucha gente está perdiendo su trabajo o sufriendo problemas económicos. Según él, algunas personas se sienten incapaces de cambiar ciertos hechos de su vida, mientras que otras personas encuentran apoyo en sus creencias.
Fuente: Everystockphoto. La mayoría de los norteamericanos cree que Dios se ocupa de su bienestar y que está directamente implicado en sus asuntos personales, señalan los resultados de una investigación realizada por la Universidad de Toronto, en Canadá.
Según un comunicado emitido por dicha universidad, en el presente estudio se utilizaron datos de dos encuestas nacionales recientes para analizar las diferencias en las creencias sobre Dios y la influencia de éste en la vida cotidiana.
Estas encuestas fueron The Baylor Religion Survey (BRS) de 2005, a la que respondieron un total de 1.721 personas, y la Bureau of the Census Current Population Survey de 2007, a partir de la que el autor del estudio, el psicólogo de la Universidad de Toronto, Scott Schieman, tomó información sobre el sexo, la raza, la región, la edad y la educación de los encuestados.
La fe en porcentajes
En un artículo, publicado por Schieman, en la revista especializada Sociology of Religion, se explica que las diferencias en la forma de entender la influencia de Dios en la vida diaria fueron consideradas en todos los niveles socioeconómicos y de compromiso religioso, dentro de la muestra de población analizada.
El análisis de todos los datos permitió establecer los patrones de relación entre las creencias religiosas y ciertas características determinadas, como la educación o el nivel de ingresos de estos individuos.
Algunas de las informaciones que arrojó el estudio fueron las siguientes: en general, la mayoría de la gente cree que Dios influye mucho en los hechos y los resultados de sus vidas.
Más concretamente, el 82% de las personas encuestadas afirmó depender de Dios como medio de ayuda y guía para tomar decisiones.
Por otro lado, el 71% de los encuestados dijo creer que las cosas malas o buenas que les habían ocurrido eran, simplemente, parte de los planes que Dios tenía para ellos; y el 61% afirmó creer que Dios había determinado la dirección y el curso de sus vidas.
El 32% de los encuestados, por último, estuvo de acuerdo con la siguiente afirmación: “no tiene sentido hacer muchos planes porque, en última instancia, mi destino está en manos de Dios”.
Más fe en las clases sociales más bajas
Schieman señala que, en general, el nivel socioeconómico y el nivel cultural pudieron relacionarse negativamente con las creencias de control e implicación divina en la vida cotidiana, salvo en el caso de las personas que afirmaron tener un compromiso religioso, es decir, estar más implicadas en sus religiones respectivas.
Según el investigador, se suele pensar que las personas que pertenecen a clases sociales más altas tienden más a rechazar la idea de intervención divina en sus vidas, pero el análisis de los datos demuestra que esto es cierto sólo en el caso de aquellas personas que no siguen una vida religiosa.
La gente religiosa que sí participa de los rituales y de las costumbres de su propia religión presenta el mismo nivel de fe en la intervención cotidiana de Dios, independientemente de la clase social a la que pertenezcan.
Por el contrario, los individuos que pertenecen a clases sociales bajas tienden a manifestar niveles más altos de creencia en la implicación y control divinos en sus vidas, incluso cuando estos individuos presentan bajos niveles de participación en los rituales religiosos.
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Los patrones encontrados en este estudio coincidieron, en general, con la idea previa de que los grupos con bajos niveles económicos tienden a mantener creencias religiosas más ortodoxas que los individuos de alto nivel socioeconómico.
Schieman afirma que con la presente investigación se ha extendido el análisis social al análisis de los modos con que las personas de diferentes estratos sociales contemplan la influencia de Dios en sus vidas cotidianas.
Dada la presencia de Dios en la cultura americana actual, especialmente en algunas áreas del discurso político, el psicólogo cree que resulta cada vez más importante comprender cómo perciben los ciudadanos la influencia divina, así como documentar, describir e interpretar dicha percepción.
La fe en Dios sigue estando extendida y siendo muy influyente en la sociedad americana contemporánea. Sin embargo, poco se sabe sobre los contenidos de las creencias religiosas de la población y las formas en que éstas de distribuyen en los diversos estamentos sociales, señala el psicólogo.
También control personal
Éste no es el primer estudio que Schieman realiza sobre la religión y ciertas condiciones humanas. En una investigación anterior, el psicólogo estableció una relación entre el nivel de compromiso con los rituales religiosos –como la oración o la asistencia a servicios religiosos- con el sentido de control personal sobre hechos que acontecen en la vida cotidiana.
Entonces, una encuesta realizada a 1.800 personas, reveló que aquellas personas que creían en Dios pero que no eran muy devotas informaban de un sentimiento bajo de control personal sobre sus vidas.
Por el contrario, aquellos individuos que creían que Dios influía en sus vidas cotidianas, y que estaban comprometidos con los rituales de sus religiones, se sentían más capaces de ejercer control sobre sus propias vidas.
Para Schieman, estos resultados resultan especialmente importantes dada la situación económica actual, en que mucha gente está perdiendo su trabajo o sufriendo problemas económicos. Según él, algunas personas se sienten incapaces de cambiar ciertos hechos de su vida, mientras que otras personas encuentran apoyo en sus creencias.
La creencia humana en el destino es metafórica
Surge de la misma estructura mental que otras creencias paranormales generadas por la mente humana, según un estudio
La creencia en el destino se enmarca dentro del esquema mental explicativo “metafórico” de otras ideas humanas (como creer que las flores “quieren” luz o que nuestra casa nos conoce), según un estudio. No hay por tanto un entramado neuronal único que nos haga creer que todo se rige por un propósito sobrenatural, sino que la fe en el destino surge de la misma estructura mental que otras creencias paranormales generadas por la mente humana. Todas estas explicaciones responderían, por igual, a una misma necesidad cognitiva: comprender el mundo, especialmente, en aquello que nos parece más incomprensible. Por Yaiza Martínez.
Esquema de creencias paranormales. Fuente: Epiphenom. Muchas personas creen que existe el destino, un concepto que implica que un poder sobrenatural guía las vidas de cualquier ser, de manera necesaria, inevitable o ineludible.
En la cultura occidental, la mayoría de las religiones han establecido ciertas formas de destino, especialmente relacionadas con la predestinación.
A nivel individual, mucha gente tiende a pensar que las cosas buenas o malas ocurren por alguna razón, incluidas aquéllas que son completamente aleatorias, como ganar la lotería.
Las preguntas que surgen a partir de esta tendencia sería ¿por qué estas “ilusiones” son tan comunes? ¿Tenemos los seres humanos una predisposición interna, por los llamados “prejuicios cognitivos” (distorsión cognitiva que afecta al modo en el que los humanos percibimos la realidad), que nos hace propicios a antropomorfizar cualquier suceso?
Distorsión cognitiva
Una de las explicaciones para esta predisposición sería que el cerebro, especializado en tratar de comprender lo que piensan otros individuos, actúa de igual forma frente a los hechos de la vida: interpreta que éstos tienen sentido o suceden con algún propósito.
En psicología, dicha predisposición se enmarcaría dentro de lo que se conoce como “prejuicios cognitivos” (en inglés, “cognitive bias”), que consisten en la distorsión cognitiva que condiciona nuestro modo de percibir el mundo.
Según publica la revista Epiphnom, un equipo de científicos de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, ha estudiado recientemente este fenómeno de la mente humana.
Los resultados de su estudio apuntan a que el determinismo en la interpretación de la realidad (establecimiento de una relación causa-efecto para cada hecho, en este caso, de una causa sobrenatural), sería una ilusión paranormal que se originaría, al igual que otras ilusiones de este tipo, en nuestra incapacidad para comprender realmente cómo funciona la realidad.
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Las creencias religiosas influyen en el desarrollo de las teorías abstractas Creencias paranormales
En la revista Applied Cognitive Psychology, se explica cómo la psicóloga Annika Svedholm y sus colaboradores del departamento de psicología de la Universidad de Helsinki realizaron encuestas a un total de 2.650 finlandeses (de los 1.830 eran mujeres) de una edad media de 26 años.
Las preguntas realizadas fueron ideadas para establecer, por un lado, si las personas encuestadas tendían a creer que hechos aparentemente aleatorios estaban en realidad causados por un agente invisible, esto es, para comprobar cómo estas personas pensaban que funcionaba el mundo.
Por otro lado, los cuestionarios fueron diseñados para establecer el grado de creencia de los participantes en ciertas aseveraciones metafóricas explicativas de la realidad, como si éstas fueran reales (creencias paranormales).
A modo de ejemplo, a los participantes se les pidió que dijeran si creían o no en afirmaciones como: “las estrellas viven en el cielo” (creencia en que los objetos naturales inanimados están vivos), “los planetas saben cosas” (creencia en que los objetos inanimados son animados), “las flores quieren luz” (creencia en que los objetos vivos inanimados son animados), “una casa conoce a sus habitantes” (creencia en que los objetos artificiales son animados), “la mente se desmorona con la enfermedad” (creencia en que los estados mentales son materiales), etc.
En una primera fase del estudio, los cuestionarios fueron presentados a los participantes sin darles a éstos una definición previa de “propósito”. En una segunda fase, antes de realizar el siguiente cuestionario, se les definió a los participantes explícitamente el concepto de propósito, como “plan establecido por un agente sobrenatural”.
Comprensión de lo incomprensible
El análisis de todas las respuestas señaló que había una fuerte relación entre el grado de “creencias paranormales” de las personas y el grado de tendencia a pensar que todo lo que sucede responde a un propósito, que nada es aleatorio.
En otras palabras, y según escriben los científicos en Applied Cognitive Psychology, las creencias en que los hechos responden siempre a un propósito forman parte del mismo fenómeno mental al que pertenecen otras creencias paranormales.
Según la revista Epiphenom, este hallazgo sugiere que no habría nada particularmente especial en la creencia en el destino o en la idea de que todo está causado por algún agente invisible, sino que dicha creencia se enmarcaría dentro del esquema mental explicativo “metafórico” de otras ideas humanas (como creer que las flores “quieren” luz o que nuestra casa nos conoce).
Por tanto, según los resultados (obtenidos a partir de modelos de ecuación estructural, que es una técnica estadística que combina datos estadísticos con suposiciones cualitativas causales), no habría un entramado neuronal único en nuestro cerebro que nos hiciera creer que todo se rige por un propósito sobrenatural, sino que la fe en el destino surge de la misma estructura mental que otras creencias paranormales generadas por la mente humana.
Todas estas explicaciones responderían, por igual, a una misma necesidad cognitiva: comprender el mundo, especialmente, en aquello de él que nos parece más incomprensible.
La creencia en el destino se enmarca dentro del esquema mental explicativo “metafórico” de otras ideas humanas (como creer que las flores “quieren” luz o que nuestra casa nos conoce), según un estudio. No hay por tanto un entramado neuronal único que nos haga creer que todo se rige por un propósito sobrenatural, sino que la fe en el destino surge de la misma estructura mental que otras creencias paranormales generadas por la mente humana. Todas estas explicaciones responderían, por igual, a una misma necesidad cognitiva: comprender el mundo, especialmente, en aquello que nos parece más incomprensible. Por Yaiza Martínez.
Esquema de creencias paranormales. Fuente: Epiphenom. Muchas personas creen que existe el destino, un concepto que implica que un poder sobrenatural guía las vidas de cualquier ser, de manera necesaria, inevitable o ineludible.
En la cultura occidental, la mayoría de las religiones han establecido ciertas formas de destino, especialmente relacionadas con la predestinación.
A nivel individual, mucha gente tiende a pensar que las cosas buenas o malas ocurren por alguna razón, incluidas aquéllas que son completamente aleatorias, como ganar la lotería.
Las preguntas que surgen a partir de esta tendencia sería ¿por qué estas “ilusiones” son tan comunes? ¿Tenemos los seres humanos una predisposición interna, por los llamados “prejuicios cognitivos” (distorsión cognitiva que afecta al modo en el que los humanos percibimos la realidad), que nos hace propicios a antropomorfizar cualquier suceso?
Distorsión cognitiva
Una de las explicaciones para esta predisposición sería que el cerebro, especializado en tratar de comprender lo que piensan otros individuos, actúa de igual forma frente a los hechos de la vida: interpreta que éstos tienen sentido o suceden con algún propósito.
En psicología, dicha predisposición se enmarcaría dentro de lo que se conoce como “prejuicios cognitivos” (en inglés, “cognitive bias”), que consisten en la distorsión cognitiva que condiciona nuestro modo de percibir el mundo.
Según publica la revista Epiphnom, un equipo de científicos de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, ha estudiado recientemente este fenómeno de la mente humana.
Los resultados de su estudio apuntan a que el determinismo en la interpretación de la realidad (establecimiento de una relación causa-efecto para cada hecho, en este caso, de una causa sobrenatural), sería una ilusión paranormal que se originaría, al igual que otras ilusiones de este tipo, en nuestra incapacidad para comprender realmente cómo funciona la realidad.
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Los individuos religiosos son más amables pero menos extrovertidos
Los deseos de espiritualidad avanzan en el mundo actual
Lo metafísico y los religioso son creencias humanas básicas, según el historiador McIlhenny
Las creencias religiosas influyen en el desarrollo de las teorías abstractas Creencias paranormales
En la revista Applied Cognitive Psychology, se explica cómo la psicóloga Annika Svedholm y sus colaboradores del departamento de psicología de la Universidad de Helsinki realizaron encuestas a un total de 2.650 finlandeses (de los 1.830 eran mujeres) de una edad media de 26 años.
Las preguntas realizadas fueron ideadas para establecer, por un lado, si las personas encuestadas tendían a creer que hechos aparentemente aleatorios estaban en realidad causados por un agente invisible, esto es, para comprobar cómo estas personas pensaban que funcionaba el mundo.
Por otro lado, los cuestionarios fueron diseñados para establecer el grado de creencia de los participantes en ciertas aseveraciones metafóricas explicativas de la realidad, como si éstas fueran reales (creencias paranormales).
A modo de ejemplo, a los participantes se les pidió que dijeran si creían o no en afirmaciones como: “las estrellas viven en el cielo” (creencia en que los objetos naturales inanimados están vivos), “los planetas saben cosas” (creencia en que los objetos inanimados son animados), “las flores quieren luz” (creencia en que los objetos vivos inanimados son animados), “una casa conoce a sus habitantes” (creencia en que los objetos artificiales son animados), “la mente se desmorona con la enfermedad” (creencia en que los estados mentales son materiales), etc.
En una primera fase del estudio, los cuestionarios fueron presentados a los participantes sin darles a éstos una definición previa de “propósito”. En una segunda fase, antes de realizar el siguiente cuestionario, se les definió a los participantes explícitamente el concepto de propósito, como “plan establecido por un agente sobrenatural”.
Comprensión de lo incomprensible
El análisis de todas las respuestas señaló que había una fuerte relación entre el grado de “creencias paranormales” de las personas y el grado de tendencia a pensar que todo lo que sucede responde a un propósito, que nada es aleatorio.
En otras palabras, y según escriben los científicos en Applied Cognitive Psychology, las creencias en que los hechos responden siempre a un propósito forman parte del mismo fenómeno mental al que pertenecen otras creencias paranormales.
Según la revista Epiphenom, este hallazgo sugiere que no habría nada particularmente especial en la creencia en el destino o en la idea de que todo está causado por algún agente invisible, sino que dicha creencia se enmarcaría dentro del esquema mental explicativo “metafórico” de otras ideas humanas (como creer que las flores “quieren” luz o que nuestra casa nos conoce).
Por tanto, según los resultados (obtenidos a partir de modelos de ecuación estructural, que es una técnica estadística que combina datos estadísticos con suposiciones cualitativas causales), no habría un entramado neuronal único en nuestro cerebro que nos hiciera creer que todo se rige por un propósito sobrenatural, sino que la fe en el destino surge de la misma estructura mental que otras creencias paranormales generadas por la mente humana.
Todas estas explicaciones responderían, por igual, a una misma necesidad cognitiva: comprender el mundo, especialmente, en aquello de él que nos parece más incomprensible.
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